Lamentamos decirte que eso es totalmente falso. Estar presente en un universo de más de 2.200 millones de usuarios (solo Facebook) y más de 900 millones de usuarios activos en un mes (solo Instagram y ni hablar de las otras redes), sin tener una estrategia, posicionamiento definido, objetivos claros y saber cual es tu público – nicho, es igual a ser un naufrago en alta mar nadando a cualquier rumbo o esperando ser rescatado. 

Muchas veces las redes sociales son capaces de despertar la ilusión de que tu marca, producto y/o servicio crece con cada “like”. Tu esfuerzo en mantener activo tu perfil aumenta cada día pero esas acciones no están haciendo sonar la caja registradora.

¿Has pensado qué puede estar fallando? Aquí algunos casos, quizás te sientas identificado:

  • Las redes están siendo administradas personalmente
  • No he trabajado en una identidad gráfica ni un mensaje
  • No tengo una forma de comunicarme definida, mi tono y manera es muy cambiante 
  • No tengo definido cómo debe ser mi crecimiento a corto, mediano y largo plazo
  • Mis seguidores son más amigos y familiares que gente interesada por mi contenido producto, marca o servicio 
  • Espero resultados inmediatos de las redes sociales sin tener un estrategia de venta definida
  • No conozco cuánto debo invertir para obtener un cliente

Y estos son solo algunos casos puntuales que pueden estar haciendo que tu marca se deprima en el mundo virtual. Lo bueno es que esto tiene solución: una buena estrategia y entender que las redes sociales son parte de solo herramientas que se nutren de estrategias bien diseñadas y con acciones cuantificables. Y sobre todo, tener claro que estar presente y ser reconocido en este universo de interacción virtual es un proceso de construcción de una marca que requiere tiempo de mediano y largo plazo. Los milagros a corto plazo no existen.